El factor Zablah
Al fin salió humo blanco de las entrañas areneras, el Ing. Arturo Zablah es oficialmente el compañero de fórmula de Rodrigo Ávila. Su confirmación como candidato a la vicepresidencia llega en momentos cruciales y difíciles para ARENA. Y no es para menos, la semana que está por finalizar nos dejó otra encuesta que sigue mostrando a Mauricio Funes como el más fuerte aspirante a ganar el sillón presidencial.
¿Es oportuna su elección? Para los intereses del partido, si, para los intereses del candidato, no. Aunque suene contradictorio, el atraso en la elección del candidato a la vicepresidencia estaba generando fuertes fricciones y presiones para Ávila y para los grupos que pululan alrededor del redil arenero. Si no se ponía un alto a esta situación de alta volatilidad, se corría el riesgo de provocar un segundo cisma al interior de la ya deteriorada unidad tricolor.
¿Porqué no es beneficiosa la elección para el candidato? Por el tiempo. El economista Luis Membreño lo dijo muy bien este viernes en la entrevista con Romeo Lemus, “no es lo mismo haber elegido el compañero de Ávila en marzo que en octubre”. A este valladar debemos sumar las complejidades de la negociación y las concesiones que debió hacer Ávila para convencer a Zablah.
Como es de esperar, Zablah tratará de incidir con sus planteamientos y postulados en el programa de gobierno, por lo tanto es casi seguro que este sufra modificaciones y hasta la separación de algunos de sus gestores (quizás por este motivo hace dos días uno de los principales miembros del equipo de René León lo descalificó ante las cámaras de televisión como alguien que no es conocedor ni experto en materia económica)
Un cambio a implementar lo más pronto posible y que requerirá de sumo cuidado, es saber como se diseñará la estrategia para vender a Zablah al electorado, y digo esto porque nadie duda (excepto el técnico arenero) de las capacidades intelectuales y académicas del candidato a la vice presidencia, las cuales por cierto son superiores a las de Rodrigo y Mauricio juntas. Si ocupáramos términos cinematográficos, la pregunta sería: ¿Cómo promocionar una película en donde el actor secundario es mejor que el actor principal?
Menudo problema para los estrategas de campaña, porque nos guste o no, en una campaña presidencial quien se lleva todas las palmas y quien acapara todos los reflectores es precisamente el candidato a la primera magistratura. Por eso repito que aunque Zablah tiene credenciales que lo hacen un candidato respetable, estas deben ser explotadas de forma tal que no terminen dañando ni haciendo ver mal a Rodrigo Ávila.
Pros y contras
Ahora si entremos en aguas profundas, develemos los pros y contras, las posibilidades, las limitantes y los escenarios hipotéticos que se podrían generar con la entrada de Zablah a la palestra política.
Empecemos por lo positivo. Cualquiera que esté metido en el ambiente político o que conozca un poco de lo que sucede en el día a día le dirá que Arturo Zablah es un hombre probo, conocedor de la cosa pública, excelente académico y empresario destacado. A esto sumémosle un plus adicional: Arturo Zablah es quizás el analista con la visión más afilada y aguda de la realidad nacional. Nadie como él puede desgranar con facilidad pasmosa las grandes deficiencias del sistema político y económico que impera en nuestro país.
Pero hay un anexo que lo hace o lo hacía aún más atractivo: que era un acérrimo crítico de los gobiernos areneros. Que Gerson Martínez y Salvador Arias criticaran todo lo que provenía del gobierno no era noticia, pero si el Ing. Arturo Zablah hablaba, eso si generaba escozor, porque su estatus de ex funcionario de las administraciones Cristiani y Calderón Sol le daban una robustez de credibilidad que nadie tenía.
Esta visión crítica de la realidad le fue ganando adeptos tanto en la izquierda como en sectores y segmentos de la sociedad que habían sido dañados por las políticas areneras. Esta aceptación lo fue orillando cada vez más a la posibilidad de dar el gran paso a la escena partidista.
Paradójicamente sus primeros acercamientos en esta área fueron con el partido que ahora será su principal oponente: el FMLN. En su momento Zablah dijo del Frente que era un vehiculo indispensable en esa gran alianza que se necesitaba para sacar a ARENA del poder.
Pero al no obtener el beneplácito del partido de izquierda, decidió seguir con sus aspiraciones presidenciales bajo un agrupamiento político que apostaba a jugar en el terreno de la tercera vía.
Ese esfuerzo no llegó a buen puerto por la indecisión de los partidos que apoyaban a Zablah. Desde entonces el ahora candidato a la vicepresidencia pasó al anonimato, nadie habló de él hasta que ARENA se enredó y se complicó la existencia con su doloroso y traumático proceso de primarias.
La elección de Rodrigo Ávila como candidato presidencial complicó todo desde el inicio, ya que rápidamente fue etiquetado como el candidato del continuismo. Con este mote a cuestas tenía la obligación imperiosa de transmitir credibilidad, y para lograr eso debía dar muestras claras de cambio.
Ante ese escenario, hizo lo que la lógica dictaba. Hubo reestructuración, llegaron caras nuevas, tomó las riendas del partido, Saca se hizo a un lado, pero esto no lograba incidir en la percepción de los salvadoreños. La gente clamaba cambio, pero este no lo veía ni en ARENA ni en Rodrigo Ávila.
Se necesitaba urgentemente una señal inequívoca en ese sentido y esta solo la podía dar Arturo Zablah. El máximo crítico de los últimos gobiernos areneros, enemigo íntimo de las argollas y detractor a ultranza de la dolarización era en definitiva la pieza que faltaba para apuntalar la alicaída candidatura arenera.
Pero así como hay simpatizantes de Zablah, también hay detractores muy poderosos que lo miran con recelo y temor. Este rechazo podría ser potencialmente peligroso si ARENA no empieza a repuntar en las encuestas, ya que tanto los detractores de Ávila y Zablah pasarían rápidamente la factura, dividiendo al partido y minando aún más las bases que lo sostienen.
En teoría Zablah debería aportar el caudal electoral que le falta a Rodrigo para alzar vuelo. Lograr este objetivo será una tarea nada fácil (aunque no imposible) primeramente porque el voto duro del partido ARENA no termina de consolidarse, y esto es elemental para ir a pescar los votos que hacen falta.
La clase media es otro problema que podría enfrentar Zablah en su busqueda de votos, ya que este sector miraba con buenos ojos la actitud de crítica y denuncia que tenía hacia el partido que hoy lo cobija, pero al enrolarse en sus filas, su atractivo y su mensaje pierden brillo y credibilidad.
Zablah ha sido enfático que con su incorporación a la fórmula arenera se sumaran otros sectores de la sociedad civil que lo apoyan. Si esto se da, entonces estaríamos entrando en terrenos y escenarios que no se habían previsto hasta la fecha.
De lo que si estoy convencido es que su incorporación elevará sustancialmente el debate de ideas, lo cual redundará en una mejor campaña y en una presión adicional para que el FMLN hable más de soluciones y menos de críticas. En la misma sintonía el candidato ha dicho en sus primeras declaraciones que además de discutir los grandes temas de nación, hará lo posible para incidir en la erradicación de las campañas de miedo y de terror. Que bueno, ojalá lo logre.
Continuará.