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1988 es un año que se puede vislumbrar desde el azaroso 2009 como distante e inconexo, pero no lo es, ya que ese año fue el preludio de acontecimientos que dejaron su marca (para bien o mal) en las décadas siguientes.
El 88 fue un tiempo de postración, agotamiento y polarización. La sociedad entera resentía una guerra civil que prolongaba y agudizaba los eternos problemas de siempre. En medio de esa desazón, ARENA, el principal partido de oposición, se prestaba para dar el zarpazo final que lo llevaría a la toma del poder total.
La ARENA de los ochentas fue un partido que nació, creció y se fortaleció a expensas de un Partido Demócrata Cristiano que gobernaba bajo el asecho de muchos. El debilitamiento cada vez más pronunciado del entonces partido de gobierno fue aprovechado por los tricolores, quienes veían como con cada elección ganaban más alcaldías y diputados. Nada mal para un partido que en el 88 tenía apenas siete años de vida.
El principio y el fin
El PDC llegó a saborear las mieles del poder gracias al carisma, la inteligencia y la sagacidad de un líder indiscutible: José Napoleón Duarte. Aunque la suerte de contar con un político de ese calibre, a la larga no les serviría de mucho. Con Duarte en el Ejecutivo, las pugnas en el partido empezaron a ser cada vez más visibles y notorias. Las derrotas propinadas por ARENA, las acusaciones de corrupción y el franco deterioro de la salud de Duarte, no hicieron más que orillar al partido a un callejón sin salida.
El génesis del descalabro pedecista llegaría finalmente en los últimos meses de 1988, cuando el partido de gobierno se alistaba a elegir en un de cine de la capital a su candidato presidencial. Las cámaras de los medios allí presentes pueden dar fe del caos y la anarquía que originó el derrumbe de un partido emblemático. ¿Pero qué fue lo que motivó tal infortunio? La lucha intestina por la candidatura presidencial entre Fidel Chávez Mena y Fito Rey Prendes.
¿Cuál fue el resultado de ese forcejeo? Fidel Chávez perdió la elección presidencial a manos del candidato arenero Alfredo Cristiani, Fito Rey se marchó a fundar un partido muerto y el otrora poderoso PDC se fundió en una hoguera de intrigas y pugnas que lo terminaron degradando en un partido parasitario y títere de su máximo enemigo político: ARENA.
Veinte años después
2008 no fue muy distinto a 1988, aunque los separan veinte años de distancia, las cosas no cambiaron mucho. Seguíamos agotados, postrados y polarizados, la guerra civil se acabó, sin embargo ahora nos angustia y nos atemoriza otra guerra más bestial e inhumana: la de las maras.
En lo económico, 2008 fue el año en que El Salvador y el mundo entero vieron estallar una crisis que mandó hasta las nubes el precio del petróleo. En medio de esa crisis, el país tuvo que aguantar otro problema (como si fueran pocos): La eterna, ilegal y desgastante campaña electoral. La jugada magistral del FMLN de nombrar a Mauricio Funes como su candidato presidencial 17 meses antes de los comicios, motivó a que todos los partidos políticos adelantaran filas para no dejarle la vía libre al “elegido”.
Déjà vu
ARENA desde que ganó la Presidencia de la República en 1989, se convirtió en una maquinaria sumamente potente, que creció y se multiplicó hasta donde le fue posible. Mientras los demás partidos se fragmentaban, ellos se fortalecían gracias a una mezcla de verticalismo autoritario y disciplina férrea.
Puede ser que este estilo de dirigir un partido sea poco democrático, pero si muy efectivo a la hora de obtener réditos políticos. Todo lo anterior se traducía en una unidad “granítica” que se oxigenaba de un ambiente y una estabilidad económica y social que no les provocó muchos problemas a los dos primeros presidentes areneros.
Empero nada es eterno, El país entró en una recesión a partir de 1996, el FMLN empezaba a ganar terreno, y ARENA mostraba su primer signo de desgaste luego de perder las principales alcaldías del país en 1997.
La primera vez que ARENA conquistó la Presidencia, lo hizo a costillas de un PDC irreconocible, mientras que las elecciones del 94, 99 y 2004, se las agenció gracias a la inexperiencia, la tozudez y al radicalismo de un FMLN que parecía sentirse cómodo en la cancha de la oposición.
Aunque debemos acotar que esa comodidad empezaría a cambiar de forma pausada pero constante a partir de 1999. Luego de la derrota electoral de ese año, el Frente se sumergió en una serie de luchas intestinas que terminaron por expulsar a todo aquel que no se alineara a los designios de la vertiente ortodoxa.
Esa “purificación” fue acompañada con una oposición que empezó a desplegar su fuerza en las calles mediante el apoyo a gremios, sindicatos y grupos de fachada que resistieron a varias medidas adoptadas por los gobiernos de Francisco Flores y Antonio Saca.
La lógica dictaba que esa oposición atroz traería tarde o temprano los frutos esperados. Y así fue, las elecciones de medio período de 2003 dejaron tirado en la lona al partido ARENA, y no era para menos, era la tercera elección consecutiva que perdían la oportunidad de recuperar la Alcaldía de San Salvador. A este golpe emocional se sumaba otro aún peor: seguían perdiendo diputados que ayudaran a contener el eterno bloqueo que había infringido el Frente a la Administración del entonces presidente Flores.
Ángel
A pocos meses del fracaso, las luces de alarma se encendieron nuevamente al enterarse que el FMLN aventajaba en más de dos dígitos la intención de voto para las elecciones presidenciales de 2004. El partido se encontraba lastimado, las bases resentían malas decisiones de estrategia, y para terminar de amolar: el presidente Flores era visto en el partido con odio y desdén por haber propiciado la derrota de ese año.
Definitivamente era una encrucijada que muy pocos partidos podrían resolver sino fuera por un poco de suerte y un buen candidato. Pues bien, ARENA encontró eso y más en la candidatura de Tony Saca. A él, a su trabajo, y al pésimo contendiente que resultó Shafick Handal, le deben el sonoro éxito que obtuvo el tricolor en las elecciones presidenciales de 2004.
Como político, Saca acumuló un enorme capital desde que se lanzó como candidato. Su influencia y sus poder no dejaron de crecer aún estando sentado en el sillón presidencial. Esa astucia para moverse en las aguas turbias de la política le redituó éxito tras éxito. Tal era la perfección, que su gobierno llegó a asemejarse en los primeros años a un acorazado avasallador que no conocía de obstáculos.
Su popularidad crecía como la espuma, y esto se hacía notar en las encuestas. Con un capital político más que envidiable, sólo tenía dos opciones respecto a este: cuidarlo para salir por la puerta ancha de la historia, o dilapidarlo en su afán de obtener más poder. Las elecciones de 2006 lo orillaron a optar por la segunda opción.
Para obtener este propósito el ex mandatario se convirtió al mismo tiempo en mandamás del partido y del país, provocando así una dualidad de cargos incompatible con lo que dicta la Constitución, y con lo que propugnaba en vida el fundador de ARENA.
Esa decisión le acarreó una oleada de críticas que no amilanaron su afán de ganar las elecciones de 2006. Al final el objetivo no se cumplió en su totalidad, pero esto no fue un motivo que pusiera en riesgo el respeto que se había labrado al interior del partido.
Eso sí, el ser Presidente de la República de ocho de la mañana a cuatro de la tarde, para luego transformarse en la cabeza de ARENA, no le pasaría factura hasta dos años después, cuando el partido cayó preso de su propia farsa.
Demonio
Hace pocos días, en un canal de televisión, el ex canciller Francisco Lainez calificó las primarias del partido ARENA como un reality show. Un evento creado para aparentar una democracia que nunca existió. Mientras duró el reality que denunció Lainez, la indestructible ARENA, la misma de la disciplina férrea y unidad “granítica” fue sacudida como nunca por sus propios demonios.
El final del “reality” todos lo conocemos: Saca eligió al peor candidato que podría presentar, el partido se fraccionó y el FMLN ganó la presidencia en una noche histórica. Desde entonces el ángel se convirtió para algunos sectores, en el demonio que propició la derrota de la poderosa ARENA.
Ahora el partido vive la peor crisis de su historia, ya no tiene el poder que ostentaba cuando perdía elecciones de medio período, ni la brújula que le indicaba donde apuntar su destino. No tiene nada.
Es increíble, pero desde que asumió la presidencia Mauricio Funes, el que debería ser el principal contrapeso del poder, no ha podido ser ni la sombra de la oposición que ejercía el Frente cuando ARENA gobernaba, ni mucho menos aquella que desplegó con fuerza y aplomo cuando la Democracia Cristiana dirigía el país.
Insisto: ARENA está presa de sus propios demonios. Sigue anclado en un anticomunismo desfasado que grita a los cuatro vientos que El Salvador será la tumba de los “rojos”, cuando son estos mismos los que en vez de morir, están más vivos que nunca, tienen poder, paciencia y la picardía para hacerlos desaparecer del mapa político.
¿Sigue teniendo futuro el proyecto de ARENA? Esa es la gran pregunta que muchos se hacen ahora. Difícil respuesta cuando lo que vemos es un partido ahogado en una interminable lucha de intereses creados. Si ARENA cae, sus satélites (PCN, PDC) también caerán. Sería el escenario más catastrófico al que se podría enfrentar no sólo ARENA, sino el país y su aún novel democracia.
En 1988 una lucha interna por la candidatura presidencial mandó a la Democracia Cristiana al despeñadero. Perdieron el poder, al poco tiempo su único líder moriría abatido por un cáncer, y finalmente el partido se dividiría en mil pedazos. Veinte años después, el reality arenero provocaba el mismo resultado: perdían el poder, el partido se ahoga ahora en divisiones abiertas y subterráneas, y lo que es peor: el único líder que los podría salvar de la debacle está enterrado en el Cementerio General desde hace diecisiete años.
Sí, acertó, si usted es alguien que vivió la década de los noventa al máximo, sabrá muy bien que el título de este post está inspirado en una de las canciones más emblemáticas del grupo de rock argentino Soda Stereo.
Es conocido que esta canción es una de las favoritas de Gustavo Cerati (el vocalista de la banda) quien la escribió inspirado según sus palabras “en una época muy tremenda (1988) en donde la Argentina atravesaba una hiperinflación que generó una furia desatada”. En ese contexto afirma Cerati “no fue difícil escribir sobre una ciudad en furia”.
En la actualidad, “más allá de la letra de la canción, la expresión "en la ciudad de la furia" se volvió una frase común para denominar el malestar urbano en toda América Latina”.Pues bien, ese malestar para alguien como yo, que ha vivido toda la vida en San Salvador, es ahora cada vez más inquietante y perturbador.
Lo blanco y lo negro de una urbe
Navegando en Internet este fin de semana me encontré con el sitio Skyscrapercity, un foro en donde los participantes escriben sobre el desarrollo urbano de las ciudades. En este, los miembros inscritos publican lo que ellos dan en llamar “threads”, que me imagino es un sinónimo de post o artículo en donde informan o comentan sobre las nuevas construcciones que inundan las grandes urbes del mundo.
En el foro dedicado a El Salvador hay una categoría donde se aglutinan los principales proyectos que se están ejecutando en el área metropolitana de San Salvador. En esta sección uno puede enterarse entre otras cosas, de todos los rascacielos que se construyen en la actualidad.
Debo admitir que la información es muy buena (fotografías, planos, primicias, etc, etc) pero lo que verdaderamente llama la atención son las reacciones de la gente que participa en los foros. Ya sean extranjeros o nacionales, todos se sienten orgullosos de cómo San Salvador se ha convertido en una ciudad ordenada, vistosa y moderna; hasta se pavonean de ver una capital en donde los rascacielos lujosos y vistosos brotan como hongos.
Yo también quisiera sentir el mismo orgullo, pero no puedo porque esa cara que muestran de San Salvador no corresponde totalmente a la realidad. Lo siento, pero no puedo mantenerme indiferente ante un San Salvador que agoniza por la desidia y el olvido de las autoridades.
Desde hace muchos años amplias zonas de la capital languidecen y se muestran moribundas. El centro histórico, otrora escenario de grandes gestas, y del que todos nos deberíamos sentir orgullosos, es ahora un lugar sitiado por la inmundicia y las ventas callejeras que se extienden por todas sus calles y plazas como un cáncer incurable.
Edificios abandonados, predios baldíos, antros de perdición, caos vehicular, villas miseria, basura por doquier y un largo etcétera han hecho del “otro” San Salvador una tierra de nadie.
¿Y las autoridades? Bien, gracias. La capital podría salir del ostracismo al que la tienen sometida si todas las fuerzas vivas de la ciudad, y en especial los políticos se unieran para rescatarla. La tarea es titánica, pero alguien debe hacerla ¡¡YA!!
Territorio rojo
1997 fue el año del gran campanazo, el FMLN, la principal fuerza de oposición obtenía su primera gran victoria electoral al ganar la Alcaldía de San Salvador y los principales municipios que conforman el área metropolitana. Desde entonces el partido rojo ha solidificado su hegemonía , al punto de convertir la capital en el territorio en donde se concentran sus principales bastiones de apoyo y simpatía.
Héctor Silva, su primer alcalde, tomó decisiones que en su momento le redituaron buenos dividendos: Impulsó el polémico relleno sanitario de Nejapa, rescató las principales plazas del centro histórico y dividió la capital en una serie de distritos que ayudaron a descentralizar los servicios que presta la alcaldía.
Esos logros sumados a la simpatía que generaba en los capitalinos, le valieron la reelección, la cual obtuvo de una forma categórica y aplastante. Hasta ahí todo bien, luego vendría el bache en el que han caído las últimas dos administraciones municipales del FMLN.
Si bien es cierto que los logros obtenidos en la administración Silva fueron modestos, pero significativos; se necesitaba avanzar en ellos y en otros que le dieran un nuevo rostro a la ciudad. Ese impulso se perdió en la administración del alcalde Carlos Rivas Zamora por la lucha intestina que se dio en ese entonces entre renovadores y ortodoxos.
Con un consejo municipal dividido y con un partido igual de fragmentado, ARENA tuvo la oportunidad de su vida para arrebatarle la alcaldía al Frente. Pero para desgracia de los areneros, cuarenta y cuatro votos los separaron del gane.
Con un triunfo apretado y disputado, la Dra.Violeta Menjivar ha transitado desde entonces en medio de un mar de críticas y de logros que aún cuesta distinguir.
¿Quién ganará?
Nos encontramos a poco menos de 48 horas para elegir en las urnas al nuevo alcalde o alcaldesa de ciudad capital, y la gran pregunta que todos los capitalinos nos hacemos es ¿quién ganará?
La lucha ha sido dura, porque San Salvador ahora más que nunca será la tumba donde los rojos o los tricolores terminarán. El simbolismo es grande y las esperanzas también.
ARENA lo sabe, por eso la campaña de Norman Quijano fue creciendo de una forma agresiva y exponencial. Es cierto que Norman cometió varios errores hasta hace muy poco (llamar dementes a los capitalinos o el triste célebre show de la bandera) pero esos errores fueron quedando marginados por una intensa campaña territorial, por propuestas ambiciosas y por un candidato que ha trabajado más que nadie.
Eso la gente lo percibe, por eso encuestas como la UCA, y UTEC plasmaron en sus sondeos de opinión que el candidato arenero es quien tiene las mejores propuestas para San Salvador.
En otro país o en otro momento, ese reconocimiento debería ser suficiente para que un candidato ganara, pero en El Salvador esto no necesariamente es así.
Cuando Norman Quijano visitó mi colonia, pude exponerle lo que pensaba de sus proyectos y de sus posibilidades, y le hacía ver como su candidatura está compitiendo en una lucha desigual, porque por un lado tiene a la Dra. Menjívar como principal contendiente, y por el otro tiene a Mauricio Funes, quien con su popularidad estaría arrastrando votos que podrían apuntalar una posible victoria efemelenista.
A esos factores hay algo a lo cual Norman no podría hacer mucho, y eso es el voto de castigo. Así es, Norman Quijano podría ser la principal víctima de haber separado las elecciones de este año. Y digo esto porque el elector podría acudir este domingo a las urnas no con la intención de elegir alcaldes y diputados, sino más bien con la inquietud de refrendar o castigar el trabajo que ha hecho el presidente Saca en los últimos años.
Votos de castigo vs. votos de razón
El voto razonado ha cedido terreno al voto de castigo, por eso Norman en el último tramo de su campaña instaba a los capitalinos a “más que apoyar un partido político, a respaldar el mejor programa de gobierno municipal”. El intento se vale, pero ese llamado estaría bien si en El Salvador se votaran por candidatos y no por banderas partidarias, pero no es el caso.
Con esto no estoy diciendo que no puede ganar, claro que lo puede lograr, solo basta ver las últimas reacciones de los principales dirigentes del FMLN, para darnos cuenta que hay vacilación y hasta cierto temor de que su candidata pierda la reelección.
¿De que dependerá el gane? Norman lo dijo en una entrevista, él está esperanzado a que la gente que vive en las comunidades y en zonas marginales, salgan a votar mayoritariamente por su candidatura. Yo apoyo esa tesis, porque si Norman quiere ganar, necesita de una votación masiva que le haga contrapeso al poderoso voto duro que tiene el FMLN en la capital.
Ahí radica la fortaleza y la esperanza de la Dra. Menjívar para esta elección: en la lealtad de ese voto duro, en el rechazo a todo lo que esté asociado al partido de gobierno, y en la popularidad del candidato presidencial Mauricio Funes. Si esos factores prevalecen, tendremos tres años más de dominio rojo en la capital. Una vez termine este barullo, San Salvador regresará a la normalidad y a la espera que las autoridades electas la rescaten de una vez por todas de la ignominia y del olvido…si lo logran, San Salvador dejará de ser la eterna ciudad de la furia, para convertirse en una nueva y resplandeciente ciudad de la esperanza.
Bienvenidos todos. Hoy, seis de enero de 2009 arrancamos nuevamente con esta iniciativa de análisis y reflexión llamada “Juegos de Poder”.
El año que recién finaliza nos dejó una herencia negativa que no muestra aún todas sus aristas. En el caso de nuestro país, la crisis económica mundial, se mezcla con la recta final que nos llevará a conocer quienes dirigirán nuestros destinos desde las alcaldías, el congreso y la presidencia de la República.
Cuando iniciamos este blog en marzo de 2008, nos enfocamos principalmente en hacer posts que hurgaran en los entretelones de los grandes contendientes. Analizamos las posibilidades, las virtudes y las limitantes de los principales candidatos, además de buscar adelantarnos a las estrategias, los movimientos y los resultados que tendrían estos últimos en las preferencias del electorado.
Por este motivo el primer post de 2009 lo queremos dedicar a quienes no han podido leer todos nuestros análisis electorales. A continuación los dejaremos con una pequeña sinopsis de cada artículo y el link respectivo (en el titular) para que lean todo el contenido.
Fue el primer artículo en donde hicimos nuestra primera aproximación al ambiente electoral que en ese entonces (marzo de 2008) empezaba a calentar. Retratamos como la difícil situación económica de ese momento podría jugar en contra de la más afilada estrategia que pudriera implementar el partido ARENA para retener el Ejecutivo.
“El signo de los tiempos” fue la base para lo que daríamos en llamar “la trilogía electoral”, la cual consistía en tres artículos entrelazados uno tras otro. El segundo artículo de esta tríada fue ¿Funes presidente? En este escrito se hace una radiografía de las posibilidades, las limitantes, las oportunidades y los obstáculos que podría enfrentar Mauricio Funes en sus aspiraciones presidenciales.
El último artículo de la trilogía fue ¿Ávila presidente? De la misma forma que el anterior, recreamos las posibilidades, las limitantes y el contexto en que se gestó la candidatura de Rodrigo Ávila.
El 28 de mayo publicamos un artículo que interioriza en la candidatura de la Dra. Violeta Menjívar, y en el efecto que podría tener una posible victoria en las elecciones presidenciales de marzo.
Una campaña muy sui generis (Redoux)
Es un artículo basado y escrito para las elecciones de 2006, el cual publicamos por la importancia y la vigencia que aún tiene para retratar y dibujar el sistema de partidos que impera en nuestro país.
Ha sido hasta el momento nuestro único artículo que versa sobre las encuestas. En este hacemos una pequeña introducción sobre lo que piensa un reconocido encuestador estadounidense sobre este tipo de mediciones, para luego adentrarnos en el análisis de la primera encuesta electoral que la Universidad Tecnológica publicó a mediados de junio.
Es nuestro llamado a parar la violencia electoral que se empezaba a desbordar a mediados de año. Por desgracia lo que vislumbramos en ese entonces, ahora vuelve a surgir con signos más preocupantes y palpables. Si hay un artículo que recomiendo, es este, por ser un llamado a la paz y a la cordura que debe prevalecer entre todos los salvadoreños.
Acciones y reacciones de un discurso
En agosto aprovechamos la presentación del programa de gobierno del FMLN para hablar un poco de este tópico al que muy poco se le pone atención.
La mano "invisible" de los políticos
Un artículo irreverente si se quiere, pero con un gran mensaje al final del mismo.
Si algo ha caracterizado a la fórmula presidencial de ARENA, es el difícil y tortuoso parto que dio origen a esta dupla que busca retener el poder por un quinto período consecutivo. Este artículo vio la luz al día siguiente que Arturo Zablah fue oficializado como candidato a la vice presidencia. Al igual que los análisis hechos a las candidaturas de Funes y Ávila, con este pretendimos develar los pros y contras, las posibilidades, las limitantes y los escenarios hipotéticos que se podrían gestar con la entrada de Zablah a la palestra política.
Al fin salió humo blanco de las entrañas areneras, el Ing. Arturo Zablah es oficialmente el compañero de fórmula de Rodrigo Ávila. Su confirmación como candidato a la vicepresidencia llega en momentos cruciales y difíciles para ARENA. Y no es para menos, la semana que está por finalizar nos dejó otra encuesta que sigue mostrando a Mauricio Funes como el más fuerte aspirante a ganar el sillón presidencial.
¿Es oportuna su elección? Para los intereses del partido, si, para los intereses del candidato, no. Aunque suene contradictorio, el atraso en la elección del candidato a la vicepresidencia estaba generando fuertes fricciones y presiones para Ávila y para los grupos que pululan alrededor del redil arenero. Si no se ponía un alto a esta situación de alta volatilidad, se corría el riesgo de provocar un segundo cisma al interior de la ya deteriorada unidad tricolor.
¿Porqué no es beneficiosa la elección para el candidato? Por el tiempo. El economista Luis Membreño lo dijo muy bien este viernes en la entrevista con Romeo Lemus, “no es lo mismo haber elegido el compañero de Ávila en marzo que en octubre”. A este valladar debemos sumar las complejidades de la negociación y las concesiones que debió hacer Ávila para convencer a Zablah.
Como es de esperar, Zablah tratará de incidir con sus planteamientos y postulados en el programa de gobierno, por lo tanto es casi seguro que este sufra modificaciones y hasta la separación de algunos de sus gestores (quizás por este motivo hace dos días uno de los principales miembros del equipo de René León lo descalificó ante las cámaras de televisión como alguien que no es conocedor ni experto en materia económica)
Un cambio a implementar lo más pronto posible y que requerirá de sumo cuidado, es saber como se diseñará la estrategia para vender a Zablah al electorado, y digo esto porque nadie duda (excepto el técnico arenero) de las capacidades intelectuales y académicas del candidato a la vice presidencia, las cuales por cierto son superiores a las de Rodrigo y Mauricio juntas. Si ocupáramos términos cinematográficos, la pregunta sería: ¿Cómo promocionar una película en donde el actor secundario es mejor que el actor principal?
Menudo problema para los estrategas de campaña, porque nos guste o no, en una campaña presidencial quien se lleva todas las palmas y quien acapara todos los reflectores es precisamente el candidato a la primera magistratura. Por eso repito que aunque Zablah tiene credenciales que lo hacen un candidato respetable, estas deben ser explotadas de forma tal que no terminen dañando ni haciendo ver mal a Rodrigo Ávila.
Pros y contras
Ahora si entremos en aguas profundas, develemos los pros y contras, las posibilidades, las limitantes y los escenarios hipotéticos que se podrían generar con la entrada de Zablah a la palestra política.
Empecemos por lo positivo. Cualquiera que esté metido en el ambiente político o que conozca un poco de lo que sucede en el día a día le dirá que Arturo Zablah es un hombre probo, conocedor de la cosa pública, excelente académico y empresario destacado. A esto sumémosle un plus adicional: Arturo Zablah es quizás el analista con la visión más afilada y aguda de la realidad nacional. Nadie como él puede desgranar con facilidad pasmosa las grandes deficiencias del sistema político y económico que impera en nuestro país.
Pero hay un anexo que lo hace o lo hacía aún más atractivo: que era un acérrimo crítico de los gobiernos areneros. Que Gerson Martínez y Salvador Arias criticaran todo lo que provenía del gobierno no era noticia, pero si el Ing. Arturo Zablah hablaba, eso si generaba escozor, porque su estatus de ex funcionario de las administraciones Cristiani y Calderón Sol le daban una robustez de credibilidad que nadie tenía.
Esta visión crítica de la realidad le fue ganando adeptos tanto en la izquierda como en sectores y segmentos de la sociedad que habían sido dañados por las políticas areneras. Esta aceptación lo fue orillando cada vez más a la posibilidad de dar el gran paso a la escena partidista.
Paradójicamente sus primeros acercamientos en esta área fueron con el partido que ahora será su principal oponente: el FMLN. En su momento Zablah dijo del Frente que era un vehiculo indispensable en esa gran alianza que se necesitaba para sacar a ARENA del poder.
Pero al no obtener el beneplácito del partido de izquierda, decidió seguir con sus aspiraciones presidenciales bajo un agrupamiento político que apostaba a jugar en el terreno de la tercera vía.
Ese esfuerzo no llegó a buen puerto por la indecisión de los partidos que apoyaban a Zablah. Desde entonces el ahora candidato a la vicepresidencia pasó al anonimato, nadie habló de él hasta que ARENA se enredó y se complicó la existencia con su doloroso y traumático proceso de primarias.
La elección de Rodrigo Ávila como candidato presidencial complicó todo desde el inicio, ya que rápidamente fue etiquetado como el candidato del continuismo. Con este mote a cuestas tenía la obligación imperiosa de transmitir credibilidad, y para lograr eso debía dar muestras claras de cambio.
Ante ese escenario, hizo lo que la lógica dictaba: hubo reestructuración, llegaron caras nuevas, tomó las riendas del partido, Saca se hizo a un lado, pero esto no lograba incidir en la percepción de los salvadoreños. La gente clamaba cambio, pero este no lo veía ni en ARENA ni en Rodrigo Ávila.
Se necesitaba urgentemente una señal inequívoca en ese sentido y esta solo la podía dar Arturo Zablah. El máximo crítico de los últimos gobiernos areneros, enemigo íntimo de las argollas y detractor a ultranza de la dolarización era en definitiva la pieza que faltaba para apuntalar la alicaída candidatura arenera.
Pero así como hay simpatizantes de Zablah, también hay detractores muy poderosos que lo miran con recelo y temor. Este rechazo podría ser potencialmente peligroso si ARENA no empieza a repuntar en las encuestas, ya que estos pasarían rápidamente la factura, dividiendo al partido y minando aún más las bases que lo sostienen.
En teoría Zablah debería aportar el caudal electoral que le falta a Rodrigo para alzar vuelo. Lograr este objetivo será una tarea nada fácil (aunque no imposible) primeramente porque el voto duro del partido ARENA no termina de consolidarse, y esto es elemental para ir a pescar los votos que hacen falta.
La clase media es otro problema que podría enfrentar Zablah en su busqueda de votos, ya que este sector miraba con buenos ojos la actitud de crítica y denuncia que tenía hacia el partido que hoy lo cobija, pero al enrolarse en sus filas, su atractivo y su mensaje pierden brillo y credibilidad.
Zablah ha sido enfático que con su incorporación a la fórmula arenera se sumaran otros sectores de la sociedad civil que lo apoyan. Si esto se da, entonces estaríamos entrando en terrenos y escenarios que no se habían previsto hasta la fecha.
De lo que si estoy convencido es que su incorporación elevará sustancialmente el debate de ideas, lo cual redundará en una mejor campaña y en una presión adicional para que el FMLN hable más de soluciones y menos de críticas. En la misma sintonía el candidato ha dicho en sus primeras declaraciones que además de discutir los grandes temas de nación, hará lo posible para incidir en la erradicación de las campañas de miedo y de terror. Que bueno, ojalá lo logre.
Continuará.
Este fin de semana el FMLN llevó acabo la convención donde aprobaron el programa de gobierno de la fórmula presidencial encabezada por el periodista Mauricio Funes y Salvador Sánchez Ceren. El marco elegido para el evento fue el anfiteatro de la feria internacional, y como era de esperar, el lugar lució colmado de militantes. El orden y la pulcritud que caracterizan este tipo de actos partidarios fue notoria, parecía que todo estaba fríamente calculado y planificado.
Admito que no pude escuchar en su totalidad los discursos de Mauricio ni de Salvador como para hacer una valoración más exacta de lo que dijeron (ya habrá tiempo para realizar un estudio comparativo de lo que propone tanto Mauricio como Rodrigo). Aún sin haber escuchado íntegramente el discurso y sin tener todavía en mis manos el plan de gobierno, ya presagiaba desde días atrás las reacciones de ARENA, de la cúpula empresarial y de algunos medios de comunicación a dicho documento programático.
Inequívocamente las reacciones publicadas este lunes en los principales medios escritos nos dieron la razón. Las críticas de los rotativos iban encaminadas a que la formula efemelenista no presentó nada nuevo, que era un plan “recalentado” y una copia casi exacta del programa presidencial del difunto Schafik Handal. Mientras tanto el Presidente de la República dijo todo lo contrario, afirmó que los planteamientos de ese documento son tan parecidos a lo propuesto por Rodrigo Ávila, que era mejor que votaran por el candidato tricolor. En la misma línea del mandatario, Ávila denunció que Funes había plagiado algunas de sus propuestas que ha expuesto en sus giras de consulta por el interior de la República.
Estas reacciones encontradas se suman a las hechas por la cúpula empresarial, las cuales por cierto no se salieron del renglón. Sus principales cabezas criticaron la ambigüedad y los nubarrones que ellos visualizan en algunos aspectos del plan de gobierno. También criticaron que no se especifique de donde saldrán los fondos para financiar el plan.
Dentro de todas estás críticas, lo que realmente levantó polvo fue la controversia generada por el cruce de declaraciones entre Federico Colorado, presidente de la Asociación Nacional de la Empresa Privada (ANEP) y el candidato Mauricio Funes. Este enfrentamiento verbal se debió a que Funes acusó en su discurso que “quienes se rasgan las vestiduras en defensa del mercado y alertan sobre una perniciosa intervención del estado ante una victoria electoral del FMLN, son los que han estimulado todos estos años un uso patrimonialista del estado en beneficios de pequeños grupos asociados con el partido de gobierno”.
Colorado reaccionó pidiendole a Funes que si tenía nombres de esos grupos o empresarios que se han lucrado a costillas del Estado, que los diera, ya que "ellos como gremial son los principales interesados en conocerlos, si es que los hay". La respuesta no se hizo esperar del candidato. Ante la insistencia de la prensa para que Funes diera nombres, este reaccionó mencionando directamente a Colorado como uno de los empresarios que se benefician a expensas del gobierno.
Si hay algo que a Funes se le reconoce es que no tiene ningún impedimento para decir las cosas por su nombre, y eso como lo dijo un articulista "le gusta a la gente". De sobra es conocido como Funes desde su tribuna periodística se dedicó a confrontar con los poderes fácticos de este país. Aunque eso en sí no es malo, también le puede acarrear problemas, porque aunque algunas o muchas de las críticas (según el gusto del cliente) que se le hacen puedan estar sesgadas o injustificadas, él o cualquier candidato deben mantener siempre la prudencia y el buen juicio a la hora de responder críticas, ataques o maldiciones.
No se si en esta ocasión los planes de gobierno jugaran un rol protagónico, y digo esto porque el tipo de campaña electoral al que nos tienen acostumbrados ARENA y el FMLN, de lo que menos se habla es precisamente de eso.
En esta oportunidad las críticas lanzadas al programa del Frente no deberían ser muy distintas de las que se les pudieran hacer al programa que presente Rodrigo Ávila, y esto lo sustento con un párrafo extraído de mi tesis de graduación.
“los programas de gobierno en una contienda electoral se utilizan como instrumentos de propaganda política, es decir, como medios de convencimiento para que la colectividad vote por un partido político. Por esta razón estos programas buscan plantear soluciones a las necesidades e intereses de muchos sectores de la población, lo que a su vez termina generando un alto grado de ambigüedad en los proyectos presentados”
Esta ambigüedad o similitud será más notoria en esta ocasión porque ambos candidatos han moderado sus posiciones para captar votos tanto en el electorado indeciso como en el contrario. Es por eso que en la próxima elección la línea que dividirá las propuestas de Ávila y Funes será tan delgada y tenue, que lo único que las podrá diferenciar las unas de las otras serán los énfasis y las convicciones que trasmitan los candidatos para llevarlas acabo.
John Zogby es uno de los encuestadores más respetados de los Estados Unidos. Por esa condición de credibilidad que se ha ganado en más de dos décadas de trabajo, su opinión siempre es y será un punto de referencia obligado. En 2004 publicó un artículo sobre las encuestas en donde nos deja ver datos interesantes sobre esta profesión apasionante y controvertida.
De entrada nos relata en su artículo como los estadounidenses tienen una relación de odio y amor por las encuestas que indagan en temas político-electorales. Los que las aman dice Zogby, les encanta saber quién toma la delantera, quién tiene probabilidades de ganar o quién asume la posición más popular frente a temas como la atención de la salud o la economía. John Zogby nos explica que esta afición o “adicción” a las encuestas se debe a la atomización de la sociedad estadounidense, la cual se genera por un estilo de vida y de trabajo que la desconecta en cierta forma de la realidad. Por este motivo las encuestas le dan al ciudadano una sensación de pertenencia o de saber donde se encuentra en relación con otros".
Los que las odian o se quejan más de las encuestas son los que están mejor informados de ellas. En este apartado obviamente Zogby se refiere a los políticos, los cuales a menudo acusan a los encuestadores de “sobrepasar el límite de la simple medición de fluctuaciones de la opinión pública, de manipular a los votantes, ejercer la influencia de gurús sobre los dóciles funcionarios elegidos, y por último de afectar la asistencia de votantes a las urnas el día de la elección”.
¿Y usted, las odia o las ama?
Aterrizando en nuestro país, las encuestas sobre temas polícos poco a poco han ido ganado mayor protagonismo, para bien o para mal. Ahora vemos como hasta los medios de comunicación le están haciendo la competencia a las universidades,al elavorar y publicar sus propios sondeos de opinión. Esto me parece perfecto ya que en Estados Unidos se da el mismo fenómeno, lo único malo que veo en esto es que los grandes medios no publican mayor cosa sobre las encuestas realizadas por los los institutos de educación superior.
Por la importancia de los próximos comicios y por la coyuntura en las que estamos inmersos, me atrevo a vaticinar que las encuestas tendrán una importancia inusitada. En lo personal las encuestas roban mi atención no tanto por los resultados, si no más bien por las reacciones que generan en los políticos. Estas reacciones han venido evolucionando con el tiempo, ahora por lo menos ya no se escuchan ataques furibundos en contra de estas. Pareciera que ahora las críticas se han reducido a frases prefabricadas tales como: “es la foto del momento” o la ya clásica: “la verdadera encuesta es el día de la elección”.
Por más gastadas que parezcan estas frases no dejan de tener razón, ya que las encuestas ni predicen el futuro ni tienen la capacidad de dar por sentado un resultado.
Pero tampoco se les puede dar la categoría de infalibles. Ya en el pasado han habido verdaderos fiascos con encuestas de dudosa procedencia o ligadas con intereses claramente identificados. Las encuestas que se prestan a este juego riesgoso pierden más de lo que pueden ganar. La credibilidad es el capital más valioso en este negocio. Si se pierde…se pierde todo.
La encuesta de la UTEC
Entrando en materia, la semana pasada se presentó la encuesta de la Universidad Tecnológica. Esta era la última medición que faltaba para realizar un análisis más completo del momento actual. Lo primero que llama la atención es constatar como el salvadoreño encuestado tiene una visión poco alentadora respecto a la situación económica del país. Los porcentajes de las preguntas que abordan este tópico son adversos en todo sentido a la gestión del Presidente Saca (lo que pone en serios aprietos tanto al Presidente como a Rodrigo Ávila).
En este apartado llama la atención las siguientes preguntas: ¿Considera que los programas implementados por el Presidente Saca en el área social le han beneficiado? ¿Conoce el programa presidencial Alianza por la Familia? En la primera pregunta el 61.1 porciento dijo que no le han beneficiado, mientras en la segunda, el 67.8 % de los encuestados dijo desconocer el más reciente programa creado para aliviar el bolsillo de los salvadoreños. Estos datos son reveladores por dos razones: primero nos indica que la agenda social impulsada por el gobierno no ha logrado impactar significativamente en aquellos a los que va dirigida, y segundo nos señala que la comunicación de esos planes no ha sido la más acertada.
En la parte electoral, la UTEC hizo varias preguntas sobre el entorno de los principales partidos y sus candidatos. En este punto nuevamente ARENA y Rodrigo Ávila salen mal evaluados, y como ejemplo podemos citar que el 50.1 porciento de los encuestados dijo que la elección de Rodrigo Ávila fue mala, y que su candidatura representa el continuismo (72.9 %). Este último dato es importante en el sentido que refuerza nuestra tesis publicada en otro artículo respecto a que si Ávila quiere ver resultados positivos, “debe crear la expectativa en el electorado que no representa continuidad ni es más de lo mismo”.
Pasando al otro lado de la moneda, Mauricio Funes aparece bien posicionado en todas las preguntas en donde se indaga sobre su candidatura. Los porcentajes de aceptación son muy altos y arrojan luces del porqué se encuentra en esa posición tan cómoda. En lo particular me llamó mucho la atención la pregunta que se refiere si a Mauricio le afecta el no vestir de rojo. Un categórico 74 % dijo que no, resultado que nos remite al análisis que hicimos sobre su candidatura en el sentido que el vestir de blanco le trae más beneficios que perjuicios, ya que el votante a seducir en esta elección no es aquel que vota o simpatiza necesariamente por el FMLN.
Preferencias electorales
Algo que diferencia esta encuesta de las demás es que abordan por primera vez el escándalo de las FARC. Cuando se preguntó ¿Cuánto afectará la imagen del FMLN los recientes señalamientos de vinculación de un dirigente (José Luís Merino) con la guerrilla colombiana? Un 34 % dijo que mucho, y un 21.1% dijo que poco. Si unimos estos dos porcentajes llegamos al 55.1 %. Aunque es obvio que los correos contenidos en las computadoras del difunto Raúl Reyes no han alterado ni dañado la popularidad del candidato efemelenista ni su ventaja en las encuestas, no deja de ser una piedra incómoda que pudiera modificar en algún momento los resultados.
El clímax de toda encuesta ese saber quien adelanta a quien, y en este punto el FMLN obtuvo la ventaja más alta hasta el momento. Cuando se preguntó ¿si las elecciones fueran este día, porqué partido votaría? El 48. 3 % dijo por el FMLN y el 29.8 % por ARENA. La diferencia es de 18.5 puntos a favor del partido de izquierda. Aquí lo que llama la atención no es la diferencia bastante significativa entre los dos partidos, sino más bien lo que el Ing. Nelson Zarate de la UTEC dijo al explicar estos datos. Según Zarate, del 29.8 % que votó en la encuesta por ARENA, 19 % opinaron que Mauricio Funes es un buen candidato. Este segmento del electorado según Zarate podría convertirse potencialmente en votos para Funes sin en lo que falta para la campaña se lograra convencer.
Yo no me atrevería todavía a hablar de una tendencia, debemos ser cautos y esperar más mediciones para saber si estamos ante una tendencia de resultados irreversible o ante una remontada de los mismos. Además, la campaña apenas empieza a calentar, y por lo visto en los últimos días, lo que nos espera es una verdadera guerra encarnizada entre los dos partidos con más posibilidades de ganar.
Los días pasan y el conteo final se acerca, las elecciones de 2009 contrario a lo sucedido en las anteriores, estarán cargadas de emociones mucho más fuertes que harán palpitar a toda velocidad a la clase política. Y no es para menos, el solo hecho de pensar que el FMLN pueda ganar genera sentimientos encontrados, y no digo esto con acento peyorativo, sino más bien con el ánimo de retratar el contexto y el momento histórico que entrará a regir (independientemente del ganador) una vez finalizados los comicios.
A pesar que en el 2009 se disputarán todos los cargos de elección popular, la atención y las miradas estarán enfocadas en la contienda presidencial. Esto es entendible debido a que hasta este día toda la atención gira entorno a los candidatos presidenciales, sus propuestas y posicionamientos en las encuestas. Mientras tanto las campañas municipales y legislativas siguen guardadas a la espera de tomar un protagonismo mayor.
Otra vez las encuestas
Esta semana fue presentada la encuesta de la UCA en donde se evalúa el cuarto año del presidente Saca. Como es ya tradición en esta época, la Universidad Católica se concentra en la gestión presidencial y de paso nos muestra como se encuentran las preferencias electorales. En lo que respecta al posicionamiento de los partidos, nuevamente los números le dan la espalda al partido ARENA y ponen al FMLN en una posición de privilegio. Con la encuesta de la UCA ya son tres las casas encuestadoras que nos muestran la misma tendencia, solo faltaría conocer la encuesta de la Universidad Tecnológica para cerrar el círculo y así poder saber a cabalidad como están posicionados los candidatos y sus partidos.
Con este preámbulo nos enfocaremos en las elecciones legislativas y de alcaldes que se llevarán acabo en enero de 2009. Como ya lo mencionamos, la disputa presidencial está opacando a una elección que no se debería ver de menos o de situar en un segundo plano, al contrario, al ser las elecciones para alcaldes y diputados la antesala de las presidenciales, las dota de una importancia excepcional.
Hay gente que se refiere a las elecciones de enero como la "gran encuesta" o el "fogueo" antes de la gran batalla. En lo particular no comparto esas opiniones, sencillamente porque no creo que los resultados de enero sean muy diferentes a los de marzo. Al contrario, los resultados de enero reforzaran o apuntalaran al ganador de de la elección presidencial.
Entonces es aquí donde los candidatos a alcaldes (y en especial los de San Salvador) tomaran la importancia que se les ha negado hasta ahora ¿Pero a que se debe esta importancia? Sencillo, todos sabemos que la mayoría de municipios del país están bajo dominio arenero, mientras las cabeceras, la ciudad capital y el área metropolitana de San Salvador son gobernadas por la oposición. Si este escenario se repite, ARENA estará en serios aprietos ¿por qué? Por el efecto Menjivar.
La joya más preciada
La Alcaldía de San Salvador siempre será un botín apetecido por los políticos. Desde que el Ing. Napoleón Duarte fue alcalde de la capital en los años sesenta, el ser alcalde de la ciudad capital era sinónimo de “presidenciable”. Si alguien tenía verdaderamente aspiracionesde llegar lejos en política, tenía primero que ser inquilino de la casona situada en la Av. Juan Pablo II. En la actualidad ese valor simbólico se perdió, pero en su defecto se ha reforzado la importancia de adjudicarse y gobernar el principal centro de poder del país.
A partir que Héctor Silva ganara la alcaldía de San Salvador en 1997, el FMLN no ha perdido el control de la capital. En el presente, la alcaldesa Violeta Menjivar ha mantenido ese control con más de una dificultad. Desde su llegada a la silla edilicia ha sido objeto de una férrea oposición proveniente del partido tricolor, de sindicatos municipales, de vendedores callejeros, de MIDES, etc, etc.
A este enfrentamiento se sumaba otro problema: ella misma. No es necesario conocer a profundidad la gestión de la alcaldesa para darse cuenta que no ha sabido dar la cara en momentos difíciles y no ha tenido la capacidad mediática ni discursiva para posicionarse de mejor manera ante los capitalinos.
Con todos estos problemas acechando a la Doctora, no le quedó otra alternativa que mover piezas y cambiar de estrategia. Ahora su gestión municipal transita por caminos menos inhóspitos. Este cambio de panorama se vio reflejado en la última encuesta de La Prensa Gráfica, según el matutino “la alcaldesa está en su mejor momento, aunque esto no significa que la gente esté muy a gusto con su desempeño”.
Lo interesante de esta encuesta es ver como las preferencias electorales muestran un punto de quiebre entre el partido de Violeta y el de Norman. En febrero tanto ARENA (25.7 %) y el FMLN (26.5 %) se encontraban prácticamente empatados en intención de voto. Dos meses después los números eran otros: los que afirmaban que votarían por el FMLN escalaban el 32.4 %, mientras que los que se inclinaban por ARENA bajaban a un 22.8 porciento.
¿Cómo pudo en tan poco tiempo el FMLN sacar una ventaja de casi diez puntos porcentuales? Gracias a Menjivar no creo. Si analizamos los números y las fechas de la encuesta podemos llegar a la conclusión que la nominación de Norman Quijano como candidato arenero a quien más a beneficiado es a la misma alcaldesa. Si en las siguientes encuestas la ventaja del Frente se mantiene o aumenta, entonces los números nos terminarían de respaldar y dar la razón en este punto.
Pero no solo la nominación de Norman podría explicarnos este repunte, también pone su cuota Mauricio Funes. El apoyo que estaría recibiendo Mauricio puede estar beneficiando de alguna manera las aspiraciones de la Dra. Menjivar. Todo esto nos llevaría a hablar de una especie de “simbiosis electoral” (una asociación “inconciente” de candidatos de diferente signo ideológico, en donde unos sacan provecho en detrimento de otros)
Si Funes y Quijano apuntalan el gane de la Doctora Violeta Menjivar en enero, la resonancia de su victoria (unida a la de las grandes ciudades) sería tan grande que podría causar un efecto tan estruendoso y multiplicador, que terminaría favoreciendo el gane del FMLN y Mauricio Funes dos meses después.
Cuando el Ejército de Colombia bombardeó un campamento clandestino de las FARC en territorio ecuatoriano, el mundo se enteró de una noticia que pasó a la historia por las implicaciones y las reaciones que generaron el más agrio y pertinaz conflicto verbal que hasta el día de hoy sigue manteniendo tensas las relaciones entre Colombia, Venezuela, Ecuador, Nicaragua y……¿El Salvador? El Canciller A raíz de la incursión del Ejército colombiano a ese campamento, de la noche a la mañana el Cono Sur se aproximó peligrosamente a una confrontación bélica de consecuencias inimaginables. La muerte de Raúl Reyes (el canciller de las FARC) en tierras ecuatorianas desató enérgicas protestas de los presidentes Hugo Chávez, Rafael Correa y Daniel Ortega. Los tres mandatarios rompieron inmediatamente relaciones diplomáticas con Bogotá y en el caso de Chávez y Correa,ambos dieron órdenes precisas para movilizar sus ejércitos a la frontera que comparten con el país cafetero. La escalada de acusaciones y contra acusaciones no llegó a su fin hasta la reunión del Grupo de Río en la República Dominicana. Lo que parecía ser un cónclave más de mandatarios, terminó siendo un encuentro variopinto en donde sólo faltaron los besos de los involucrados para sanar totalmente las heridas. Precisamente esas heridas que parecían sanadas son las que a tres meses del ataque no han cicatrizado del todo y siguen dando de que hablar. Lo que el gobierno colombiano logró incautar en el campamento de Reyes es hasta ahora motivo de suspicacias e hipótesis de todo tipo. Y es que las computadoras pertenecientes supuestamente a Reyes están repletas de información que afecta a los involucrados antes mencionados. La revelación Cualquiera que se enteró de la noticia de Reyes, al margen de la espectacularidad y el melodrama que la envolvió, nunca imaginó que su muerte llegaría a vincular y a estremecer los cimientos de la clase política salvadoreña. Y es que en una reciente publicación del influyente periódico El País de España, se afirma que en la computadora de Raúl Reyes hay importante información que relaciona a un tal Ramiro como nexo entre la guerrilla colombiana y traficantes de armas australianos. Ese tal Ramiro según fuentes del FMLN consultadas por el periódico es José Luís Merino, miembro del Partido Comunista y actualmente diputado en el Parlamento Centroamericano. La noticia cae como baldazo de agua fría para un FMLN que se mantiene en estos momentos al tope de las preferencias electorales. Ante una noticia que puede trastocar los planes del partido de izquierda, la respuesta del Frente y su candidato no fueron las mas afortunadas. Cuando se le consultó este fin de semana a Mauricio Funes sobre la noticia de El País, sus respuestas y sus gestos denotaron una exasperación (endosó su apoyo a José Luís Merino, le restó merito a la información publicada y de paso se contradijo con lo declarado por las fuentes consultadas por el periodíco español). En cambió la bancada del FMLN fue más prudente en su respuesta, debido a que pidieron una investigación del caso afirmando que ellos no esconden nada ni tienen funcionarios involucrados en narcotráfico (en clara referencia a los diputados areneros asesinados en Guatemala) El debate público Si la noticia ha sido impactante, más impactante será conocer que tanto habrá logrado influir en la opinión pública. Sobre este punto y a manera de primer pulso podemos tomar de referencia el debate que se ha desatado en el ciberespacio. En los blogs de temas políticos han surgido cientos de comentarios apoyando y dando veracidad a la noticia, así como también denostando y tildando de campaña negra surgida de la misma derecha para desprestigiar al FMLN. Los que apoyan la información afirman que un periódico como El País (más cercano a la izquierda) no se prestaría a una campaña de desprestigio en contra del Frente. Mientras tanto, los que se inclinan por el partido rojo ponen en duda que la información sea veraz y hasta la misma existencia de las computadoras. Según los que apoyan esta tesis, es ilógico pensar que una laptop pudo quedar intacta ante los bombardeos de los aviones Súper Tucano de la Fuerza Aérea Colombiana, por lo tanto todos sus análisis los reducen a un complot de Álvaro Uribe, la CIA, Bush y el partido ARENA. En lo personal, más que apoyar un bando en particular, lo único que pondría bajo suspicacia sería el momento en que sale publicada la noticia ¿por qué hasta ahora? Por lo demás, todos debemos respaldar una investigación seria, responsable y alejada de todo rastro electoral que la pueda perjudicar o contaminar. El Salvador merece la verdad, sería muy lamentable que noticias que involucran nuevamente a la clase politica queden inmersas en una nube de misterio y amnesia.
En esta ocasión ponemos a su disposición un análisis que escribimos para las elecciones legislativas y municipales del año 2006. Consideramos que la información contenida en el mismo sigue siento actual y puede ser de utilidad para aquellos que no conocen a profundidad la realidad política de El Salvador.
Análisis Sobre las Elecciones de Medio Período en El Salvador
2006 estará marcado por una intensa actividad electoral en diversos países de Latinoamérica. Entre estos países se encuentra El Salvador, quien definirá este próximo 12 de marzo la nueva composición del Congreso y de sus 262 gobiernos locales. La pequeña nación centroamericana se encamina a su séptima elección desde que en 1992 se puso fin a una guerra civil que duró más de una década.
Precisamente los protagonistas que pactaron el fin de esa guerra son los que ahora se disputan el poder en las urnas. La oficialista Alianza Republicana Nacionalista (ARENA) y el opositor Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN) han sido desde los comicios de 1994, los únicos invitados a un banquete en donde los demás comensales (partidos políticos) solo se han conformado con ser meros espectadores.
Escenario Polarizado
Desde 1997, año en que el FMLN ganó el control de la capital y los principales centros urbanos del país; las elecciones de medio período se han convertido para ARENA en un verdadero dolor de cabeza. En ese año el partido de Gobierno obtuvo un fuerte revés que se ha repetido con algunas variantes en las elecciones de 2000 y 2003.
Para entender mejor el porqué de este fenómeno, es necesario empezar por describir el sistema de partidos que impera en el país.
El Salvador se caracteriza por tener un sistema de partidos de pluralismo polarizado (dos grandes partidos ubicados en los extremos ideológicos y una serie de partidos pequeños que vagan en un centro caracterizado por la indefinición ideológica- programática)
Este escenario polarizado se ve reflejado con mayor claridad en las elecciones presidenciales. Es en este tipo de comicios donde los dos grandes partidos (ARENA y FMLN) tienden a distanciarse aún más para captar los votos en los extremos, ya que es allí donde se encuentra la mayor parte de los votantes.
Los más perjudicados con este tipo de competencia denominada “centrífuga” son los partidos pequeños, debido a que la alta polarización generada entre ARENA y el FMLN impide que sus propuestas logren persuadir al electorado. Sumando a esto, los partidos pequeños deben batallar con otro obstáculo: la historia misma, la cual ha demostrado en los últimos años dos fallas de origen: todo partido o coalición que se vende al electorado como una alternativa a las extremas, fracasa, y todo aquel partido que nace de una división al interior de los grandes partidos, corre con la misma suerte.
Una vez delineado el panorama político salvadoreño, nos enfocaremos en analizar las estrategias de ARENA y el FMLN, debido a que serán estos partidos en donde se concentrará nuevamente la atención del electorado.
El Juego Electoral
Para analizar la estrategia de ARENA primero debemos mirar en retrospectiva el desempeño de este partido en las elecciones presidenciales de 2004. Antes de esas elecciones ARENA se encontraba en una encrucijada. En primer lugar resentía el desgaste ocasionado por ejercer la presidencia durante mucho tiempo, sus bases estaban desmotivadas, y lo mas peligroso para sus intereses: la izquierda encarnada en el FMLN tenía por primera vez la oportunidad histórica y real de acceder al poder.
Ante este escenario sombrío emergió un empresario llamado Elías Antonio Saca (mejor conocido como Tony). Este dirigente empresarial fue quien se echó literalmente al partido en sus espaldas, se hizo de la candidatura presidencial e inició una campaña maratónica que lo llevó a ganar la presidencia de la República en marzo de 2004. Desde entonces Tony se ha convertido en el presidente con los más altos índices de popularidad que haya tenido cualquier político salvadoreño en los últimos 25 años.
Parte de la popularidad de Saca se debe a un viraje estratégico que se gestó durante la campaña de 2004. Desde que ARENA llegó al poder en 1989, se le identificó siempre por ser un partido que daba más importancia a los temas económicos, mientras tanto el FMLN se desmarcaba de su oponente político esgrimiendo una temática de índole social. Pues bien, este escenario cambió, lo que ARENA y Tony Saca hicieron en la antesala de 2004 fue una especie de triangulación al introducir en sus ejes de campaña un fuerte componente social (ayuda a madres solteras, énfasis en la educación, salud, apoyo a la juventud, combate a la delincuencia)
Con este cambio ARENA reforzaba su posición como partido de derecha pero a la vez se desplazaba en terrenos de la izquierda, a fin de seducir el voto de las capas medias, las cuales habían sido hostiles con ARENA en las últimas elecciones de medio período.
Ese desplazamiento dejó como gran perdedor al FMLN, quien vio como ARENA les arrebató de forma sutil las banderas sociales que habían enarbolado por toda una vida.
Hagamos Equipo
En la presente campaña el componente social sigue siendo la apuesta más fuerte en el discurso de ARENA, especialmente en el tema de seguridad. Aunque esto es así, hay un elemento innovador: el presidente Saca, la campaña gira entorno a él.
La participación activa del presidente Saca tiene como objetivo obtener el mismo respaldo arrollador de las presidenciales de hace dos años (En esa oportunidad el partido ARENA obtuvo su record histórico, más de un millón doscientos mil votos)
¿Es factible esta apuesta? La respuesta sería condicionada. Si nos apegamos al conocimiento y la experiencia del consultor político Mauricio Jaitt, no lo es, ya que él afirma que no se pueden repetir las circunstancias y las condiciones que llevaron a un partido a ganar una elección, debido a que “no hay dos campañas políticas iguales, ni dos escenarios políticos similares”. Afirmar lo contrario dice Jaitt “es negar la evolución misma de las cosas”
La dificultad de esta estrategia radica en el escenario, ya que si en las elecciones presidenciales el voto tiende a concentrarse en los extremos, en las legislativas y municipales tiende a fragmentarse, Ahí radica lo complejo de esta elección, la lógica del votante cambia.
Diseñar una campaña alrededor de la imagen y los logros del presidente Saca es arriesgarse a perder más de lo que se puede ganar, aunque también es muy cierto que el riesgo es algo inherente en una campaña electoral, las posibilidades de perder o ganar dependen en mucho de saber capitalizar de mejor manera ese riesgo, y una forma de reducirlo es mediante un buen slogan de campaña, y ARENA lo tiene: HAGAMOS EQUIPO
“Hagamos equipo” Es un slogan multipropósito o “bisagra” ya que sirve tanto para impulsar la campaña de diputados como la de alcaldes. En palabras del presidente Saca “HAGAMOS EQUIPO” significa convencer a los salvadoreños que un presidente sin diputados es un presidente que no tiene posibilidades de cumplir sus promesas.
En aspectos de forma y contenido, la campaña de ARENA es prácticamente la misma que se desplegó en las presidenciales de 2004. Lo innovador en esta ocasión es Saca, su participación, la combinación de mensajes institucionales y electorales (Mientras que el presidente aparece en un spot televisivo afirmando que “Las únicas promesas que valen son las que se cumplen”, en otro spot se muestran esas promesas cumplidas enmarcadas con los emblemas y los colores de su partido)
La Lucha Continúa
El FMLN es sin lugar a dudas el mayor partido de oposición, sus resultados electorales así lo demuestran. Aunque es un partido importante, su visión a veces radicalizada de la realidad hace que se convierta en un partido que pierda el terreno ganado de una elección a otra.
Al hablar del FMLN hay que hacer una diferenciación entre el FMLN que participa en elecciones presidenciales y el que compite en elecciones municipales y de diputados.
En el primer escenario el FMLN muestra un desempeño deficiente y hasta caótico, debido a que el electorado no ha tenido la suficiente confianza para otorgarles la presidencia de la Republica. En el segundo escenario, el FMLN crece y se fortalece, las ultimas tres elecciones de medio periodo lo demuestran: han ganado mas diputados y han logrado retener la alcaldía más emblemática del país: su capital, San Salvador.
En teoría el FMLN no debería preocuparse, la historia lo favorece en este tipo de elecciones, aunque debemos señalar que en esta ocasión hay elementos que pueden ayudar o perjudicar su desempeño.
Empecemos por hacer una radiografía rápida de este partido. En primer lugar el FMLN entra a competir en esta elección con una división interna tras sus espaldas. Por otra parte han tenido que batallar desde 2004 con un presidente que es popular y que logró arrebatarles la agenda social que habían abanderado por años. Ante este contexto el FMLN debió redefinir su posicionamiento de cara a estas elecciones y ese posicionamiento se cristalizó en una promesa de campaña: regresar a la antigua moneda nacional, el colón (El Salvador dolarizó su economía en enero de 2001)
Esa fue la primera promesa con la que el FMLN pretendió cautivar al electorado, pero que después de iniciada la campaña desapareció, ya no se observa propaganda en los medios ni se escucha a sus dirigentes haciendo una defensa a ultranza de la moneda nacional. ¿Por qué? El FMLN pretendía anclar todos los males del país a la dolarización, querían vender la idea que regresar al colón abarataría la canasta básica, pero la promesa en sí no generó la expectativa que ellos esperaban.
La dificultad de posicionar esta promesa radica en varios factores, entre los que podemos mencionar que el salvadoreño ya tiene cinco años de utilizar el dólar, “la fuerza de la costumbre” se impone, además, este no asocia específicamente la dolarización como uno de sus principales problemas.
El mensaje era difuso y la campaña era muy errática, y esto se reflejaba en los resultados de diversas encuestas, que colocaban al partido en una posición desventajosa respecto a su mayor contrincante. ¿Como revertir esta tendencia? Esa era la gran pregunta que se hizo la cúpula efemelenista hasta el 24 de enero pasado.
¿Que sucedió en esa fecha? Ese día hizo su arribo al Aeropuerto Internacional El Salvador, el máximo dirigente del FMLN, el Sr. Schafik Jorge Handal. Él venía de presenciar la toma de posesión del presidente boliviano Evo Morales, cuando sufrió un repentino ataque al corazón.
Desde que se conoció la noticia, las especulaciones sobre su salud empezaron a circular profusamente en diversos medios de comunicación. Mientras eso sucedía, Handal fue trasladado de inmediato a la capital para recibir atención especializada, pero los intentos por salvarle la vida fueron infructuosos,
Confirmada su muerte, ARENA y el FMLN decidieron hacer en señal de respeto un alto en sus respectivas actividades de campaña. Las honras fúnebres de Handal y la “tregua electoral” se extendieron casi una semana, tiempo suficiente para que la imagen de Schafik y su partido cobraran una relevancia inusitada.
Esa relevancia y esa sensación de nostalgia por el desaparecido líder comunista dieron pie para que la dirigencia del FMLN resolviera explotar la imagen de Handal en la campaña. Desde entonces el rostro de Handal y las leyendas “Schafik…Por ti la lucha continúa” y “Schafik VIVE”, se observan en afiches, botones, camisetas, banderas, etc. Otras formas de mantener viva su imagen en la presente campaña es mediante la inauguración de obras públicas con su nombre, creación de monumentos y hasta la apertura de una “casa memorial” en donde se exhibirán prendas personales y fotografías de Handal.
Al analizar las declaraciones de diferentes miembros del FMLN respecto a este tema, es fácil concluir que le apuestan mucho a que la muerte de Schafik Handal determinará el triunfo electoral del partido rojo. ¿Pero que tanto puede ayudar su muerte a este fin? Esa es una pregunta que ameritará un estudio mas profundo una vez finalicen los comicios de marzo.
Lo que si se puede prever es que lo que se ha dado en llamar el “efecto Schafik” tenderá a unificar a un sector del voto duro que reside en la capital y en las grandes ciudades, un voto que se encontraba descontento con el rumbo y las decisiones que había tomado el FMLN en los últimos dos años.
La Recta Final
Nos encontramos a pocos días de las elecciones y las maquinarias electorales de de ARENA y el FMLN se encuentran a su máxima capacidad. La distancia que reflejaban las encuestas al inicio de la contienda desapareció, hoy estos partidos se encuentran muy parejos en intención de votos para alcaldes y diputados.
Algunos analistas y encuestadotes atribuyen este empate “virtual” a que ambos partidos han alcanzado su techo máximo al que podrían aspirar, otros hablan de puntos de saturación, o que la estrategia de ARENA en utilizar al presidente Saca en su campaña no ha rendido los frutos esperados.
Paralelamente a la campaña, el lenguaje de confrontación se ha intensificado, pareciera que ambos partidos siguieran al pie de la letra el postulado hitleriano de criticar constantemente al enemigo de lo establecido. ARENA critica al FMLN de dar apoyo a grupos de pandillas y el FMLN critica a su contraparte de montar una campaña de desprestigio y de no poder solucionar el problema de inseguridad en el que se encuentra el país.
Lo cierto de todo esto es que nos encontramos ante una campaña muy sui géneris, una campaña donde las propuestas y los candidatos son invisibles, no existen. Paradójicamente las figuras en las que ARENA y el FMLN tienen cifradas sus esperanzas para ganar esta elección, fueron las mismas que se disputaron la Presidencia de la República en el 2004. Solo queda por esperar que tendrá más peso el día de la votación, si la popularidad del Presidente o la nostalgia del fallecido líder comunista.
En la anterior entrega dejamos varias preguntas que trataremos de darle repuestas en el siguiente artículo. Dos de esas preguntas están relacionadas al FMLN, por lo tanto nos enfocaremos en ellas a fin de hacer un análisis lo más completo posible. Como ya lo mencionamos en el anterior post, El Salvador está transitando por momentos difíciles derivados de factores internos y externos que le facilitan las cosas al FMLN para que pueda luchar por una presidencia que le ha sido esquiva desde 1994, empero esto no debe ser interpretado por Mauricio ni por la dirigencia efemelenista como algo consumado e irreversible. Por otra parte, si hay algo en que coinciden los que apoyan y rechazan a Mauricio, es que es un candidato muy fuerte y con una popularidad que nadie ha podido igualar hasta ahora. El FMLN hizo la mejor elección de su vida, y más aún, sin sufrir el desgaste ni el divisionismo que les ocasionó el proceso interno de 2004. Aunado a esto podemos señalar que han tenido a su favor todo el tiempo del mundo para ir delineando sin prisas una estrategia que los consolide como serios aspirantes a ganar los comicios del próximo año. El periodista entrevistado He podido rastrear la mayoría de apariciones que ha tenido Mauricio en diferentes medios de comunicación desde que fue ratificado como candidato, y debo confesar que observo en él problemas que le pueden ocasionar serios dolores de cabeza. Cuando Mauricio dio su primer discurso ante un abarrotado estadio Cuscatlan, generó una gran expectativa sobre cual sería su posicionamiento ante los problemas que tenemos los salvadoreños. En lo personal creo que fue un discurso balanceado, dirigido a mimar a la militancia ahí congregada y a seducir a todos aquellos sectores que han visto con temor e indiferencia al partido que representa. Desde entonces Mauricio cambió su rol de entrevistador a entrevistado, de escrutador a escrutado. Sobre este punto, en algunos programas de radio y televisión se ha entablado una discusión sobre la cobertura que los medios le dan a las actividades del candidato rojo (bueno, creo que sería más acertado decir blanco) Algunos periodistas creen que se está tratando de hacer invisible a Mauricio. Ahora bien, si esto es algo premeditado, creo que más que dañarlo, le han echo un bien, y si no recordemos aquella crítica que afirmaba que Mauricio se “quemaría” ante la opinión pública por el hecho de haberse lanzado 17 meses antes de las elección. Regresando a la cobertura periodística, no es necesario hacer un análisis profundo de la información publicada para deducir que hay una agenda de algunos medios encaminada a minimizar las actividades del candidato, y en maximizar los desaciertos del mismo. Entrando en las debilidades del candidato, podemos mencionar que el primer error de Funes es que no ha sabido mudar de piel, no se ha percatado que ya no es el entrevistador, sino el entrevistado. Ahora es a él quien le toca dar la cara y las explicaciones, aún en aquellos temas que le resultan espinosos e incómodos . Y es precisamente en estos temas en donde Mauricio se ve mal, se le percibe a la defensiva, irascible y hasta arrogante. Pero así como Mauricio ha tenido encuentros poco afortunados con la prensa, así también está empezando a cambiar y a manejarse de mejor manera ante los medios, y como ejemplo de esto tenemos la reciente entrevista que concedió a la Tele Corporación Salvadoreña. Quizás el encuentro con Jorge Hernández era la prueba de fuego que le hacía falta a Mauricio, y por lo visto en el desenvolvimiento en la entrevista, salió bien librado. El mensaje será crucial Si a un consultor en marketing político se le contratara para asesorar y diseñar la campaña de un candidato que goza de una gran popularidad y credibilidad, que además transmite carisma, es conocedor de los principales problemas del país, y sobre todo tiene una poderosa capacidad discursiva y de comunicación, pues diría el consultor, “aquí ya me hicieron casi todo el trabajo” solo es necesario poner la cereza en el pastel para adjudicarse la victoria. Pues bien, esa cereza que falta en el pastel se llama "mensaje". Ahí radica la estrategia, esa es la piedra angular que puede catapultar a Mauricio al éxito o lo puede mandar estrepitosamente al despeñadero. Que a Mauricio se le sienta tenso o altanero en las entrevistas es un problema menor, el cual no requiere de mucho esfuerzo para darlo por superado. El problema serio que persigue a Mauricio es el mensaje, la dualidad que existe entre lo que dice el candidato y lo que piensa la cúpula. Como ejemplo de esa dualidad de pensamiento podemos citar cuando se le preguntó a Funes si pensaba adherirse al ALBA. La respuesta del candidato en ese momento fue que antes de dar un sí, tendría que hacer un análisis serio para saber si traería beneficios al país. Al hacerle la misma pregunta a su compañero de fórmula, la respuesta fue contraria al darle su apoyo incondicional al proyecto chavista. Esto es un pequeño ejemplo de dos visiones sobre un mismo tema, lo que equivale en una campaña electoral a un suicidio político. Un mensaje graniticamente unificado y creible lo vuelve impenetrable, no hay espacios ni rendijas por donde se puedan filtrar los ataques del oponente. Esa es la gran tarea pendiente, no tanto para Funes, sino más bien para la dirigencia. Creo que Funes ha logrado construir un discurso que lo aleja de dogmatismos e ideas que el paso del tiempo se ha encargado de sepultar, empero falta la contra parte. Aunque nuevamente parece que el candidato y sus allegados están corrigiendo la plana a tiempo, ese tipo de contradicciones ya no se miran en los medios. Ahora es Mauricio el que está tomando un protagonismo más fuerte; mientras tanto Sánchez Ceren y la dirigencia han desaparecido sigilosamente del mapa, pasando a un segundo o tercer plano muy discreto, casi invisible. Hablando de Colores y Estrategias Críticas provenientes en su mayoría de la derecha le achacan a Funes que está maquillando el rostro del FMLN, que no adopta el ideario del partido, que no utiliza sus emblemas ni viste sus colores. Si la clave de esta elección estará en el voto indeciso, en aquel que no muestra una preferencia marcada o le es indiferente las ideologías, entonces Mauricio está en la dirección correcta. Al vestir de “civil” Mauricio estaría solidificando su posición de “independiente” y estaría centrando las miradas en su persona y no necesariamente en el partido que lo acoge. Es cierto que el FMLN es un partido fuerte, y un vehiculo indispensable para cualquiera que tenga serias aspiraciones de llegar al poder. El problema de este partido radica en que aún mantiene taras y camisas de fuerza que lo vuelven vulnerable sobre todo en elecciones presidenciales. Por este motivo si Mauricio y su partido quieren que el votante les de su apoyo mayoritario, tendrán la obligación imperiosa de transmitir un mensje que genere credibilidad.. Campañas Negras Volviendo a las falencias del Frente, si ARENA cae nuevamente en la tentación de prenderse de esas debilidades, y se decide montar una campaña de terror o desprestigio en contra del FMLN o de Mauricio, los resultados en esta ocasión podrían no ser tan buenos. Y digo no tan buenos por que hay algunas modalidades o temáticas que si se vuelven a utilizar en esta oportunidad, el efecto no sería el mismo. Un ejemplo de lo anterior serían las elecciones presidenciales de 1967 y 2004. Esas dos contiendas se caracterizaron porque la derecha “cubanizo” esos comicios, generando un temor en el votante de lo que podría ocurrir si la izquierda accedía al poder. ¿Dieron resultado estas campañas? La respuesta es afirmativa, en ambos casos ayudaron a impulsar el gane del general Fidel Sánchez Hernández en 1967 y de Tony Saca en 2004. En la actualidad esa posibilidad es casi nula. Lo que si es muy probable es que los comicios de 2009 se conviertan en el escenario perfecto para montar una campaña contra Chávez y sus aliados efemelenistas. ¿Sería factible esta estrategia? Si y no. Si sería factible si el mensaje respecto a Chávez entrara en contradicción entre Funes, Sánchez Ceren y la Cúpula, también daría resultado si Chávez mete sus narices abiertamente en apoyo a Funes (algo casi improbable, y sino recordemos como su ingerencia en Perú perjudicó a Oyanta Humala). Otras posibilidades son que se encuentren evidencias que Chávez da financiamiento a la campaña o que este haga declaraciones inprudentes (que es una posibilidad) que pongan en aprietos al candidato. Si lo anterior no sucede, el tema El Salvador “Chavista” no ocasionaría ningún daño. Otra opción a la que ARENA podría recurrir es a una campaña de desprestigio basada en la vida privada de Mauricio Funes (cuando Funes fue confirmado como candidato circularon cientos de correos en donde indagaban en su pasado) Una estrategia de este tipo podría convertirse en un arma de doble filo, ya que en El Salvador no se acostumbra a indagar en asuntos privados, o para ser más preciso: nunca se ha montado una campaña que abiertamente ataque el historial familiar y personal de un candidato presidencial y menos de un personaje que goza de amplia simpatía. Alguien que vea un panfleto o un anónimo en contra de Funes, más que hacerle cambiar de opinión, podría reforzar su adhesión afirmando que lo que le realmente le interesa en este momento es que le solucionen sus problemas. Si finalmente esto último sucede, estaríamos ante una campaña inédita. Las encuestas Esta semana aparecieron por primera vez en los principales rotativos del país (LPL;EDH) encuestas donde miden la popularidad y las posibilidades electorales de los candidatos de ARENA y del FMLN. Ambas mediciones coinciden en darle una ventaja al candidato del FMLN que oscila entre los 7 y 9 puntos. Una de las revelaciones de la encuesta de La Prensa Gráfica es que la postulación de Ávila no ha logrado empujar a su partido a una mejor posición en las preferencias del electorado. Mientras tanto El Diario de Hoy profundiza en los segmentos de la población en donde tienen más arraigo Funes y Ávila. Según este periódico “del porcentaje que prefiere a Funes, el 32% son universitarios, versus el 23.8% que tiene una escolaridad primaria. En el caso de Ávila, el 23.7 % de los que lo apoyan no tienen escolaridad. En resumidas cuentas: a mayor grado de escolaridad, mayor apoyo a la opción de la izquierda. . No podemos aventurarnos a decir que la suerte ya está echada, faltan todavía once meses para la elección, empero con algunos datos expuestos en el presente y anterior análisis, podemos afirmar que el candidato y el partido de izquierda están parados en un terreno que se perfila fértil para que su mensaje logre mayor aceptación, y esto último lo ratifica El Diario de Hoy cuando nos dice que de cada diez encuestados, casi seis (58.4 %) consideran que El Salvador está preparado para probar una alternativa diferente a la arenera en el manejo del Ejecutivo.